Cómo aliviar las piernas cansadas con plantas

Ha sido llegar el calor y ya siento las piernas cansadas.

En mi caso este es el síntoma más evidente (y molesto), de mi mala circulación de la sangre.

Además también tengo arañitas vasculares, bastante antiestéticas, que afortunadamente pasarán más desapercibidas a medida que mis piernas se pongan morenitas.

Piernas-cansadas-varices

Menos mal que no tengo más malestares relacionados.

Aunque debo reconocer que algunos días, al cierre de la tienda, me duelen las piernas.

Son muchas horas de pie y con el calor la situación empeora, por lo que todos los años, antes del verano, suelo tomar medidas al respecto.

Plantas para las venas, fué el tema de mi colaboración con Rosa María Ruiz de Cabanillas al día. Si quieres escucharlo puedes hacerlo desde aquí:

 

¿Por qué sufrimos de piernas cansadas?

Un poquitín de contexto:

Ten en cuenta que me estoy refiriendo a personas como tú y como yo: sanas,  que llevan  una vida normal y que, por circunstancias diversas sufrimos (en silencio 😉 o a gritos) estas molestias circulatorias.

 

¿De qué estamos hablando?

  1. Arañas vasculares
  2. Venas varicosas
  3. Hemorroides
  4. Fragilidad capilar
  5. Edemas
  6. Picor de piernas
  7. Dolor de piernas
  8. Rojeces y sabañones

¿Por qué sentimos las piernas cansadas?

Las piernas cansadas (y otros malestares relacionados) tienen mucho que ver con el recorrido que hace la sangre a través de nuestro organismo y con el estado de nuestras “mangueras” y terrenos por los que circula (vasos sanguíneos y tejidos).

La sangre es el fluido que transporta el oxígeno y los nutrientes por todo nuestro cuerpo.

Cuando deja esos elementos y recoge nuestra basurilla (sustancias de desecho), retorna a los pulmones y el corazón, a través de las venas, con muy poca presión y teniendo en contra la fuerza de la gravedad.

Ese retorno es posible porque, a lo largo del recorrido, existen unas válvulas que impiden el retroceso de la sangre, y también porque el tono muscular facilita el avance de la sangre (como fluido a través de un conducto elástico) comprimiendo y descomprimiendo las venas (bombeando la sangre con las pantorrillas y muslos).

Por eso es muy importante el estado de nuestras venas, que tengan una tonicidad e integridad adecuada, para que cumplan bien su función. Si no es así sentirás las piernas cansadas.

Visualiza tus venas como mangueras, por las que se mueve tu sangre como fluido vital.

Debemos intentar que esas mangueras no se deformen, que no les salgan “barrigas” en las que la sangre se pueda estancar.

Cuando las venas se dilatan se producen las varices o hemorroides, que son varices que aparecen en el recto.

Las varices pueden hacerse visibles en las piernas o permanecer internas (no se ven, pero se padecen igualmente).

Cuando las válvulas, que mencionamos antes, no cierran bien se producen edemas. La sangre se va estancando en los miembros inferiores y sentimos las piernas hinchadas, además de cansadas y doloridas.

Los edemas hacen que nuestras piernas parezcan “columnas romanas” con sensación de tirantez, pesadez, e incluso picor.

Como ves, un cuadro interesante…

 

¡¿Por qué me pasa esto a mí?!

 

  • Por predisposición genética: nacemos con tendencia a padecer determinadas dolencias
  • Por trabajos estáticos, de pie o sentados
  • El sobrepeso también es un factor que puede desencadenar o empeorar los síntomas
  • El estreñimiento, que afecta sobre todo al desarrollo de las hemorroides.
  • El uso de ropa inadecuada, como vaqueros que comprimen en las ingles, calcetines ejecutivos, gomas insufribles, bragas y calzoncillos apretados…
  • Los malos hábitos de salud, como la vida sedentaria, una alimentación inadecuada o beber alcohol en exceso y fumar…
  • Las costumbres posturales, como sentarse con las piernas cruzadas o cruzar los pies bajo el asiento, por ejemplo.
  • También hay factores climatológicos, como el calor que haga en el sitio donde vivimospor ejemplo, que hacen que empeoren los síntomas.
  • El deterioro propio de la edad: Sip… por mucho que duela. Somos casas construidas hace unos añitos.

Seguro que hay más (Si se te ocurre alguno lo puedes dejar en los comentarios)

 

Qué puedes hacer para mejorar tus piernas cansadas

 

Fíjate en las causas, las puedes revisar una por una y ver cuál es la que más te afecta a ti.

Si te paras a pensar observaras que algunos de los factores que influyen en las piernas cansadas son difíciles de modificar: el trabajo que realizas, el sitio donde vives, la estación del año… aunque siempre podemos hacer algo.

 

Respecto a tu naturaleza

Si bien no la puedes cambiar, (hay quien conduce un ferrari y quien conduce un 600… ) sí que la puedes mejorar o mantener en buen estado (los 600 dieron muy buen resultado ;).

Asúmela y adopta pautas de vida que te ayuden a estar mejor.

 

Trabajos estáticos

Se me ocurre alguien que trabaje en la caja de un centro comercial, conduciendo un camión, cadenas de montaje y logística, en hostelería, dependientes, sanitarios que pasan todo el día de pie…. Según lo enumero me estoy agobiando, parece que no se libra nadie 😥.

Ese sería un poco mi caso, aunque de forma consciente trato de cambiar de actividad de vez en cuando. Por ejemplo, tras una hora de ordenador pasar a reponer o colocar las estanterías.

Si tú trabajas en un puesto donde no te puedes mover durante horas, prueba a utilizar medias de compresión decreciente y contrae y relaja, de forma consciente, los músculos de pies y piernas.

Hábitos alimenticios

Siempre podemos mejorar nuestros hábitos alimenticios, volviendo a nuestra dieta mediterránea. Configurando nuestro menú diario con proporciones correctas de alimentos naturales, de buena calidad, poco procesados (o sin procesar) y con una proporción equilibrada de verduras, frutas, hidratos, proteínas y grasas de buena calidad.

Todo regado, con mesura, con “el oro del mediterráneo”: nuestro delicioso aceite de oliva.

También deberías incluir en tu dieta infusiones de plantas adecuadas para aliviar tus problemas con la circulación

 

Hábitos de salud

Estoy convencida de que tú y yo conocemos que cosillas debemos modificar para estar mejor:

  • Utilizar prendas que no aprieten
  • Dejar de fumar o beber
  • Corregir posturas inadecuadas
  • Revisar constantemente la postura: erguida, sin cruzar las piernas o pies…
  • Hacer algo de ejercicio físico para mantener el tono musular, andar, por ejemplo
Andar alivia las piernas cansadas

Un poco de deporte y alegría harán maravillas por tus piernas cansadas

Normalmente cuando nos lo dicen, pensamos “eso ya lo sabía”. Pero hay que ponerse manos a la obra…

A mí, después de todo el día trabajando, me apetece tirarme en el sofá más que salir a andar, pero hay que hacer un esfuerzo para mejorar.

 

Controla tu estrés

Parece ser que es la fuente de todos los males.

Lo que está claro es que no ayuda mucho y que nos desgasta bastante.

Visualízate a pleno rendimiento un día tras otro.

Está claro que esa capacidad de respuesta rápida, enérgica, que nos puede salvar de situaciones peligrosas o no deseadas, no debe mantenerse mucho tiempo.

Si no puedes recuperar un ritmo más lento mira porqué.

Y déjate ayudar por una  infusión de plantas relajantes o date bañito, con agua templada y aceites relajantes para rebajar tu estrés.

 

Plantas al rescate de nuestras piernas cansadas

 

Plantas protectoras de los capilares

¿Has oído hablar de plantas con efecto vitamina P?

Se trata de plantas que en su composición contienen bioflavonoides y rutina: entre otros beneficios, estas sustancias fortalecen las células que forman los conductos capilares, y así sean menos frágiles, de modo que puedan realizar mejor su función.

Alguna de estas plantas son:

1. Ginkgo biloba
2. Castaño de indias (Aesculus hipocastanum)
3. Hamamelis
4. Rusco
5. Arándano o mirtilo: en zumo o decocción de los frutos
6. Vid Roja (ideal en baños de asiento para hemorroides, alternando calor y frío)

Plantas para las piernas cansadas

Plantas venotónicas

Evitan la dilatación excesiva de la pared de las venas favoreciendo la circulación de retorno.

Ayudan a que no le salgan “barrigas a nuestras mangueras”

Además de las anteriores, podemos utilizar:

1. Corteza de naranja (decocción) también protege capilares por bioflavonoides y además es un buen digestivo.
2. Ciprés: tónico venoso decocción de nueces, Esencia (con este se puede preparar un aceite circulatorio al 5% en aceite de oliva por ejemplo)
3. Avellano: compresas decocción de hojas y ramas. Este lo menciono como curiosidad, porque no nos vamos a poner a esquilmar los avellanos que nos encontremos 🤨

En uso externo tenemos cremas y geles relajantes que pueden incluir además Árnica o Harpagofito para aliviar el dolor de piernas.

 

¿Qué te recomiendo para tus piernas pesadas?

 

Además de todo lo dicho, incluye en tu dieta algún suplemento que contenga estas plantas, ya sea en infusión o en otra presentación.

A nosotras nos gusta mucho PHYTALGEM CIRC MARNYS : ampollas a base de extractos de Vid Roja, Rusco, Castaño de indias….  porque ves resultados rápidamente.

También puedes tomar infusiones con estas plantas, como esta tisana soluble a base de rusco, vid roja, mirtilo y castaño de indias. Ideal para tomarla fría o caliente.

Y un poco de auto cuidado diario: un masajito para nuestras doloridas  piernas con el aceite corporal Rocío de Oshadhi, que además de proporcionar un alivio inmediato, es un verdadero placer para los sentidos y un auténtico aliado de tu piel.

Y tu, ¿qué haces para aliviar tus piernas cansadas?.

Si algún truco personal te funciona cuéntanoslo en los comentarios, seguro que le vendrá bien a mucha gente, y si te parece útil compárte🤗

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