Ciatica, deporte y cerveza

¿Qué tienen que ver tres cosas tan opuestas como

la ciatica, el deporte y la cerveza?

Pues lo creas o no, un montón… Hace años yo era muy propensa a tener dolor de espalda, de lumbares sobre todo, que solía terminar en ciatica, cuando eso sucedía me iba al fisioterapeuta que me “apañaba” en tres sesiones de masajes y me recomendaba unos ejercicios muy buenos que abandonaba en cuanto me encontraba bien.

Y claro, el dolor solía volver…

Hasta que una vez decidí que quería saber si había una causa física detrás del dolor, me fui al traumatólogo que me hizo una resonancia y me contó que no tenía nada grave, pero que unos antiinflamatorios y unas inyecciones de vitamina B-12 me aliviarían ese dolor que me impedía mantenerme erguida.

arbol erguido peque

Total, que de postre me recetó esos ejercicios infames que siempre acabo abandonando, pero de la mano de un consejo muy valioso:

“no pares, no importa si andas, nadas, saltas a la comba o haces

rugby subacuático  lo importante es que SIEMPRE hagas deporte.”

Por aquel entonces no quería acercarme a una aguja ni para coser, tal había sido el trauma que me dejó una mala infiltración en la planta del pie. Se lo comenté a una amiga y ella me recomendó acudir al herbolario donde “seguro que te encuentran alguna alternativa menos pinchuda”.

¡Y así fue! Sustituí la inyección por el complejo vitamínico B-50, ya que la absorción de la vitamina B-12 se hace mejor si se toma junto con el resto del complejo B. En esa conversación también me enteré que las vitaminas del grupo B son buenas para el mantenimiento del sistema nervioso, lo que ayudaría a mi nervio ciático a relajarse un poco y dejar de darme mal.

Además encontré un sustituto natural del Ibuprofeno, el harpasul, al que puedo recurrir con tranquilidad cuando tengo dolor como el de la ciatica, pero también para otros dolores como el articular, para la regla o incluso para el dolor de cabeza.

Por último Cecilia me recomendó un baño de agua calentita con 2 kilos de sal, oye, no veas que bien me sentó para aflojar todo el cuerpo.

Y por supuesto me dijo que mantuviera lo de hacer deporte. Terminé decidiéndome por la natación:

desde entonces si me he vuelto a quedar un día entero en cama

ha sido por gusto, no por ciatica

Unos meses después volví al traumatólogo para revisar el tema y visto el éxito de la recuperación me recomendó mantener una dosis diaria de vitamina b ¡en forma de caña de cerveza! La mejor receta que me han hecho nunca…

¿Cuál es tu receta para la ciatica? Si conoces a alguien que suela sufrirla coméntale lo de la cerveza o mejor comparte este artículo en tus redes sociales y que se entere bien de la historia.

¡Gracias por ayudarnos ayudando a tus amigos!

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    M Cruz 18 octubre, 2015 (9:04 pm)

    ¡Pues será por eso que desde que juego al pádel y me tomó una cervecita después voy mucho mejor!. Seguiré con el tratamiento y tomaré buena nota del resto de los consejos. Gracias

    • comment-avatar
      Cecilia Heras 19 octubre, 2015 (9:05 am)

      ¡A ti M Cruz! ¡A seguir disfrutando del deporte y de la cervecita con la conciencia tranquila!

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